En
Betrayal se detallaban los graves
errores de la política exterior
norteamericana en los años 90, durante
la presidencia de Bill Clinton, se
denunciaba el escaso interés de éste en
los servicios de inteligencia y se
criticaba la gestión de John Deutsch al
frente de la CIA y de Madeleine Albright
en la Secretaría de Estado. En
Treachery se daba cuenta de las
consecuencias de los fallos de
inteligencia registrados en los
servicios americanos y del manejo de
armas europeas por parte de miembros de
la mal llamada "insurgencia" iraquí, así
como de informes relacionados con la
hipócrita actitud de gobiernos como los
de Chirac y Schroeder hacia países como
Irán, Siria y Corea del Norte.
El
resultado de esta tercera entrega no
decepciona, y es que Gertz abre los ojos
a quienes, todavía incrédulos, siguen
negando la amenaza a que se enfrenta
EEUU. Lo lamentable es que se trata de
una amenaza que también procede de
países supuestamente amigos... y aun de
varios miembros de los servicios
secretos, especialmente del FBI y la
CIA, más ocupados en la burocracia y el
juego político que en defender a la
ciudadanía.
Gertz
presta especial atención a las
operaciones de inteligencia realizadas
por China, así como al papel activo de
Rusia en un creciente espionaje
antiamericano que se extiende a países
como Cuba y a la red terrorista Al
Qaeda. Los datos que aporta confirman
que hay gente en los servicios secretos
norteamericanos que, por acción u
omisión, están saboteando al Gobierno de
EEUU y revelando sus secretos.
Entre los
países más interesados en desmantelar el
poderío militar y geopolítico de EEUU se
cuenta China, que ha robado secretos y
logrado ocultarse hasta el punto
de que, según Gertz, en estos momentos
Washington ignora mucho de lo que se
mueve en las altas instancias pequinesas.
Gertz escribe del analista de
inteligencia Ron Montaperto, que aunque
cedió documentos a la inteligencia
militar china ha conseguido irse de
rositas, judicialmente hablando, gracias
a su ascendiente sobre algunos oficiales
de los servicios norteamericanos, por
ejemplo, su amigo Lonnie Henley,
actualmente bajo investigación federal.
El gigante
asiático pretende minar a EEUU desde
dentro, sostiene Gertz. Aparenta querer
abrirse a la democracia, pero su
objetivo es reemplazar a EEUU como
superpotencia mundial y seguir
valiéndose de una ideología que no cree
en la democracia ni respeta las
sociedades libres y abiertas. Además,
Pekín sabe de la existencia de un grupo
de naciones no alineadas con EEUU: en su
antiamericanismo, resultan potenciales
aliados, capaces incluso de apuntarse a
un sistema político marxista-leninista.
Las
páginas de Enemies provocan
estremecimiento: si los espías pueden
acceder tan fácilmente a los altos
secretos del Gobierno de EEUU, lo mismo
pueden estar haciendo los terroristas.
De hecho, según Gertz, eso es lo que
está ocurriendo: células e individuos de
Al-Qaeda y extremistas yihadistas se han
infiltrado en el Gobierno, obtenido
acceso a ciertos documentos e intentado
utilizarlos en beneficio propio. Gertz
recoge el lamento de un miembro de la
CIA por la falta de espías
norteamericanos en los grupos
terroristas, y nos recuerda que
conocemos a la primera generación de
líderes de Al Qaeda, pero no, o muy poco,
a los que llevan las riendas ahora.
Cada
capítulo es un llamamiento urgente a la
ampliación de los servicios de
contrainteligencia, que deben poner
orden en agencias como el FBI y la CIA y
proceder a una depuración rigurosa de la
maquinaria burocrática. Hasta que no se
acometa tal tarea, afirma Gertz, los
informes de la inteligencia nacional
seguirán siendo objeto de un acoso
permanente que llevará, sin duda, a un
desastre de impredecibles consecuencias
para la libertad en el mundo.
Enemies
es una llamada de atención para todos,
especialmente para quienes desde la
burocracia de la CIA, el FBI y el
Pentágono están minando la seguridad
nacional. Gertz dice que la
Administración Bush tiene en marcha un
plan de contrainteligencia. La cuestión
es saber si quienes sirven en dicho plan
están tomando las medidas necesarias
para luchar contra los enemigos de EEUU,
o sea de la libertad. En este punto
sería deseable un compromiso por parte
de los líderes del Partido Demócrata.
Por
desgracia, Enemies es un ensayo
real, no una novela de Ian Fleming o el
guión de algún episodio para el Jack
Bauer de 24. Nos deja mudos ante
la peligrosa realidad que afrontan EEUU...
y el mundo entero.
BILL GERTZ:
ENEMIES. HOW AMERICA'S FOES STEAL OUR
BASIC SECRETS –AND HOW WE LET IT HAPPEN.
Crown Forum (Nueva York), 2006; 304
páginas.