El 13 de noviembre un marine
norteamericano disparó y
mató en Faluya a un ¨insurgente¨
que, según el vídeo conocido,
fingía estar herido de
muerte. En sólo dos semanas,
en EEUU pasan ya de 300.000
los ¨cerdos fascistas¨ que
han firmando un documento de
apoyo al marine dirigido al
Congreso. Entonces, igual
que ahora, uno sigue
pensando que es necesario
llevar a cabo una completa
investigación sobre los
hechos, al tiempo que
mantiene que si vimos el
vídeo puede que fuera
precisamente gracias a ese
marine.
No entramos a referir que el
¨insurgente¨ había violado
toda ley internacional de
guerra al emplear una
mezquita como zona bélica o
al vestir ropa de civil
mientras había disparado el
día antes contra los
soldados. No detallamos las
informaciones militares de
que hubo otro terrorista
herido que al identificarse
a los marines fue hecho
prisionero. No narramos
quién es Kevin Sites ni las
múltiples y contradictorias
versiones que de los hechos
ha ido ofreciendo como autor
del vídeo. No sería justo
culpar al mensajero. Pero
tampoco lo es culpar todavía
al marine.
Lo que importa, por encima
del odio antiamericano y el
insulto personal, es que el
marine ha sido apartado del
frente de batalla y está
siendo objeto de una
exhaustiva investigación
donde se juzgará si actuó en
defensa propia, si violó las
leyes militares o si erró en
el cumplimiento de la Ley de
Conflicto Armado. La
División de Investigación
Criminal del Ejército de los
EEUU ha estado documentando
el caso desde el momento
mismo de los hechos. Así lo
explicó inmediatamente el
Cuartel General del Comando
Central de los EEUU (CENTCOM),
ligado al Ministerio de
Defensa norteamericano, en
un
comunicado oficial.
Tal investigación, iniciada
voluntariamente por el
propio ejército
estadounidense, aclarará los
hechos y deberá hacer
justicia a la legalidad. Es
en este punto donde cabe
informar a los voceros
antiamericanos y a cuantos
insultan al marine, y a
quienes abogamos por su
presunción de inocencia, del
posterior y reciente
episodio similar, aunque al
revés, ocurrido también en
Faluya.
Hablo de los hechos del
pasado 21 de noviembre y de
los que poco o nada se ha
dicho en la abotargada
prensa antiamericana que se
autodenomina felizmente ¨antifascista¨:
la misma que se compadece
antes de un ¨insurgente¨
degollador de inocentes que
de los soldados americanos e
iraquíes que luchan y mueren
por la libertad en Irak. En
todo caso, va aquí la
información, traducida
textualmente del comunicado
de prensa del 22 de
noviembre por parte del
mismo CENTCOM sobre nuevos
hechos en Faluya:
Insurgentes fingiéndose
muertos disparan contra los
marines. Faluya, Irak. Los
marines de la 1ª División de
Marines dispararon y mataron
a un insurgente que,
mientras fingía estar muerto,
abrió fuego contra los
marines que estaban
realizando un control de
patrulla de seguridad por
las calles aquí
aproximadamente a las 3:45
de la tarde el 21 de
noviembre. Para más
información, por favor
contactar al Capitán Bradley
Gordon, oficial de asuntos
públicos, 1ª División de
Marines.
Este comunicado ratifica los
trucos y engaños de esos ¨insurgentes¨,
trampas de la que ha dado
testimonios oficiales el
mismo ejército
norteamericano. Este nuevo
episodio no es otra película
de marines, ni otra del
oeste del Hollywood que
tanto entretiene a los que
luego van de antiamericanos.
Lejos de la falsedad, lo
ocurrido ilustra las razones
que llevaron a aquel otro
marine del vídeo a
considerar en una décima de
segundo la posibilidad de
estar ante una nueva trampa
y disparar al ¨insurgente¨,
aun sabiendo que estaba
delante de una cámara. Los
marines siguen el Código de
Conducta Militar por el que
están obligados a disparar
ante situaciones de posible
peligro para ellos y para
sus compañeros.
Fingir estar herido o muerto
es una violación de la Ley
de Conflicto Armado. Bien lo
saben centenares de familias
de decenas de marines
masacrados en emboscada y
engaños. Lo sabe también la
familia del sargento
mexicano Rafael Peralta,
marine descuartizado también
en batalla por la granada
santa de otro ¨insurgente¨
el pasado
20 de noviembre.
Sería deseable sustituir los
insultos al marine por la
revisión de los hechos. Sería
deseable que los gobernantes del
mundo civilizado honraran el
esfuerzo de estos soldados que
están luchando por nuestra
libertad. Sería deseable que
desde la Venezuela de Chávez a
la Cuba de Castro, sin olvidar
la España socialista, la ¨antifascista¨
heredera de los GAL, se hiciera
cumplir de verdad la ley y se
defendiera la libertad y la
justicia con la misma valentía.
La demagogia antiamericana ya la
conocemos. La mentira y el
insulto desde el anonimato
también.