Las primarias
norteamericanas hacen hoy lunes una
parada en el camino para celebrar junto
a millones de estadounidenses el “Día de
la Memoria”. Desde hace más de un siglo,
y en torno al 30 de mayo, los
norteamericanos conmemoramos el honor de
todos aquellos que murieron en defensa
de los ideales de la nación más
democrática de la tierra. Hablamos de
los valores de libertad, justicia e
igualdad de derechos para todos. Durante
décadas, esos mismos ideales que hoy
enarbolamos y celebramos son posibles
gracias a la valentía de miles de
hombres y mujeres que han servido con
impecable honor los principios y valores
de una nación como Estados Unidos; un
país que, pese a lo que se diga, sigue
liderando la libertad en el mundo. Esos
ideales de libertad que hoy recordamos
han sido puestos en tela de juicio una y
otra vez en la historia por fuerzas y
tiranías que, contrarias a la libertad,
han buscado acabar con la democracia y
el estado de derecho. Por eso hoy –otro
año más- recordamos aquí a los miles de
norteamericanos que han dado sus vidas a
lo largo y ancho del planeta para
salvaguardar esos mismos ideales y
asegurar la libertad para las
generaciones futuras.
La Guerra Civil de
Estados Unidos, en el corazón del siglo
XIX, supuso el establecimiento de un
país que derramó la sangre de más de
seiscientos mil soldados, y todo a fin
de perpetuar la libertad sellada en los
documentos fundadores de esta joven
nación. Ya en el siglo XX, y en la
Primera Guerra Mundial, más de cien mil
soldados norteamericanos cayeron en
combate apostando por la libertad y casi
medio millón más dejó su vida por
defender a Europa del totalitarismo en
los años de la Segunda Guerra Mundial.
En la Guerra de Korea, a inicios de los
cincuenta, más de treinta y cinco mil
soldados estadounidenses perdieron la
vida y, a finales de los sesenta e
inicios de los setenta, en Vietnam
fueron casi sesenta mil los combatientes
estadounidenses que perecieron. Si
incluyéramos las pérdidas desde los años
noventa hasta hoy en Oriente Medio, y
que han sido porcentualmente muy
inferiores a las de otras guerras, la
suma total de norteamericanos que han
ido dando su vida por defender la
libertad en el mundo y para el mundo
alcanza un total cercano a los
setecientos mil. Aun así, este lunes de
la Memoria, los Obamas y los Clinton de
turno aprovecharán la fecha para hacer
su campañita y aprovechar la cámara de
turno para criticar veladamente las
acciones militares norteamericanas de la
Administración Bush en Irak.
Pese a todo esto, y pese
a ser este día el de la Memoria más
honrosa y noble para los caídos por
Estados Unidos y por la libertad, la
noche de ayer domingo le sirvió al canal
privado estadounidense “HBO” –otro más
de la progresía en estos lares- para
meter con calzador y ostentosa
publicidad el estreno de su película
“Recount”. Con Kevin Spacey de
protagonista y con el mismo sectarismo
típico de Hollywood, “Recount” ha
llegado a las televisiones de las
familias norteamericanas para recordar
el famoso recuento de votos en Florida
en aquellas presidenciales de noviembre
de 2000. Como era de esperar, se ha
tratado de una producción con marcado
sesgo a favor de Al Gore y en contra de
George W. Bush y su equipo legal. No
podía ser de otro modo en estos paraísos
mediáticos de la progresía como HBO cuya
memoria es otra.
Aparte de lo paradójico que resulta
estrenar esta película "Recount" en la
noche previa al “Día de la Memoria”, la
cosa tiene guasa: porque nada parece más
contradictorio que salir a recordar
ahora a los norteamericanos esos votos
de Florida del año 2000 cuando es
precisamente en estos mismos días de
primarias Demócratas cuando la propia
campaña de Obama y el mismo Comité
Nacional Demócrata de Howard Dean se
niegan a que se cuenten los cientos de
miles de votos de las primarias de los estado
sde Florida y de Michigan que fueron
para Hillary hace unas semanas y en este
mismo 2008. Y es que con Gore al fondo,
con Obama ladrando o con la Clinton
metiendo la pata recordando el asesinato
de RFK, sólo faltaba que la noche del
domingo previa al Día de la Memoria, el
canal HBO saliera a la pantalla para
intentar hacer más labores de campaña y
de acoso y derribo contra los
Republicanos...
Porque más allá de la significativa
anécdota de estos zafios del bando
Demócrata y de sus amiguetes televisivos,
lo que hoy no debemos olvidar es el
verdadero significado de este Día de la
Memoria: de la memoria de cientos de
miles de soldados norteamericanos
muertos por defender la libertad; no de
la memoria de Florida, ni del intento
permanente de las izquierdas de
reescribir la historia a su modo y
manera.