En muchas
ocasiones la negación de ciertas etiquetas
ideológicas impide establecer un verdadero
diálogo. Las variadas formulaciones teóricas
e ideológicas pueden desvirtuar los
conceptos de fondo. En ocasiones, los
liberales más puristas rechazan cualquier
añadido procedente del ámbito "conservador"
y hasta miran con recelo a la fórmula o
etiqueta "liberal-conservadora".
Desde luego,
hay justificadas razones históricas que
prueban cómo en la historia de España, por
ejemplo, "liberales" y "conservadores"
resultaban ser cosas bastante diferentes. En
la lengua inglesa y en la vida política
norteamericana comprobamos fácilmente la
oposición entre liberals y
conservatives, correspondientes a las
modernas concepciones generales de "izquierda"
y "derecha", respectivamente. En el
desarrollo histórico de los últimos sesenta
años, sin embargo, y especialmente en el
caso norteamericano, es más que notable el
éxito propiciado por el ideario conservador.
Dicho de otro modo, el componente
conservador en el ámbito de la democracia
liberal estadounidense ha dado frutos muy
positivos, que hoy pueden ser fácilmente
comprobables y aun imitables.
Este libro
tiene el valor de explicar bien los
conceptos, las figuras clave y la evolución
histórica del pensamiento conservador en
EEUU. Las más de seiscientas entradas,
elaboradas por unos doscientos colaboradores,
perfilan un denso volumen de necesaria
consulta como herramienta de trabajo para
conocer el conservadurismo en la democracia
más avanzada del planeta.
American Conservatism
prueba cómo el ideario conservador
norteamericano surgió activamente tras la II
Guerra Mundial y como respuesta a la
tergiversación de los principios liberales y
al incremento del intervencionismo del
Estado. Se apoyaba fundamentalmente –y lo
sigue haciendo en nuestros días– en la
suprema creencia en la libertad del
individuo dentro de su sociedad, en un
esfuerzo por combinar esa libertad
individual con la responsabilidad personal,
en el marco de un Gobierno limitado, y en
unos mercados económicos libres e ilimitados.
Los principios
del conservadurismo –apuntados por Russell
Kirk en su fundamental The Conservative
Mind (1953)– siguen hoy vigentes y se
resumen en convicciones como la de que la
sociedad está regida por las acciones
conscientes de los individuos y la de la
existencia de un Creador Supremo; que el
respeto a los valores tradicionales son
punto de partida para el desarrollo de las
varias actividades humanas guiadas por la
libertad; que las sociedades civilizadas
requieren de orden y clases; que la
propiedad y la libertad están directamente
conectadas; que el ser humano debe controlar
sus deseos y apetitos y gobernar por la
razón más que por la emoción; y, finalmente,
que la sociedad debe cambiar, pero de un
modo más lento que acelerado.
Aquel libro de
Kirk confirmó la existencia de una tradición
con raíces en los Padres Fundadores
dieciochescos y que sentaba las bases para
la modernización del ideario conservador. La
doctrina Reagan marcó un avance sustantivo,
claramente expuesto en este volumen
enciclopédico, al mostrar el error de
quienes relegaban al individuo y lo sometían
al poder ilimitado e intervencionista del
Gobierno. El Contrato con América de los 90,
liderado por Newt Gingrich, afirmó la
pervivencia del conservadurismo y sus
posteriores éxitos electorales.
Este volumen –preparado
durante más de quince años– proporciona un
conocimiento histórico y una perspectiva que
llena un necesario hueco bibliográfico. Con
entradas no demasiado extensas pero sí
suficientemente rigurosas y acompañadas de
una buena lista bibliográfica para cada caso,
el lector tiene la oportunidad de acercarse
a varias de las cuestiones sociales y
políticas del conservadurismo. Entre los
pensadores que aquí se estudian vale citar a
Lord Acton, Walter Williams, William F.
Buckley Jr., Russell Kirk, Milton Friedman y
–por supuesto– Friedrich von Hayek, Ludwig
von Mises y otros liberales, que prueban las
innegables conexiones con el conservadurismo
contemporáneo norteamericano. Lo mismo cabe
decir si pensamos en políticos conservadores
emblemáticos aquí reseñados, no ya sólo John
Adams o John Witherspoon, sino figuras como
Barry Goldwater, Ronald Reagan o el mismo
George W. Bush.
En el ámbito
de las revistas y semanarios, se rescata el
valor de lo realizado por National Review,
The American Mercury y The Weekly
Standard. En cuanto a libros clave, se
da cuenta aquí de obras señeras como The
Conscience of a Conservative, de Barry
Goldwater; The Road to Serfdom, de
Hayek, o Witness, de Whittaker
Chambers, así como el citado The
Conservative Mind. Cabe mencionar el
cuidadoso recuento de organizaciones para la
evolución del ideario conservador, con
órganos como el Young Americans for Freedom
o think-tanks de la envergadura de la
Heritage Foundation.
Dentro de los
hechos históricos, el volumen valora
aquellos que marcaron la evolución del
conservadurismo, como la Revolución
Americana, el New Deal o la Guerra de
Vietnam, y todo ello en el marco de ideas
como la libertad académica, el relativismo,
la tradición y otros debates identitarios
entre conservadores, neoconservadores,
peleoconservadores, libertarios, fusionistas,
etcétera.
En esa
magnífica heterogeneidad, el acierto de este
volumen es el equilibrio y la capacidad de
ampliar miras y realizar una definición
inclusiva y no exclusiva del "conservadurismo".
Todas las variantes son tratadas con rigor y
cuidado, a fin de alcanzar una visión
variada, dinámica y moderna de los
fundamentos de la ideología conservadora.
Una mirada atenta a esta enciclopedia
mostrará a más de un liberal español la
necesidad de aunar esfuerzos y mezclar el
liberalismo económico con los valores
conservadores en lo relacionado con el
individuo, la familia y la moral. Las
variantes ideológicas descritas en
American Conservatism sirvieron en el
siglo XX para acabar con todos los
totalitarismos, forzar el colapso del
comunismo y asentar las democracias
liberales y los mercados libres alrededor
del mundo. El lector español interesado
encontrará la justificación del necesario
reclamo de un sano liberalismo conservador.
Bruce Frohnen, Jeremy Beer y
Jeffery O. Nelson (editores): American
Conservatism. An Encyclopedia.
Intercollegiate Studies Institute Books
(Wilmington, Delaware), 2006; 1.000 páginas.