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Dos sentencias,
dos democracias
Publicado
en Asturias Liberal: 17/06/05
En España, José Ignacio de Juana
Chaos fue condenado a tres mil años de prisión por
los ya demostrados y juzgados veinticinco asesinatos
que perpetró en los años ochenta. Ahora, la
sentencia del juez de la Audiencia Nacional
-Santiago Pedraz- rechaza el procesamiento de dicho
individuo por pertenencia a banda terrorista. De
este modo, y por un supuesto atajo del Código Penal
Español, De Juana Chaos saldrá en libertad en agosto.
En Estados Unidos, Michael Jackson
fue acusado hace unos meses por la fiscalía del
estado de California con varios cargos referidos al
acaso sexual a un menor. El juez –a través del
jurado popular encargado de dirimir sobre su
culpabilidad o inocencia- lo ha eximido de toda
culpabilidad al no considerarse suficientes las
pruebas aportadas durante los tres meses de juicio
contra él. Michael Jackson es ya un ciudadano libre.
En España y en los Estados Unidos
esta mitad de junio coincide, por tanto, con dos
sentencias judiciales que ilustran la enorme
distancia existente entre estas dos democracias y
sus respectivos y verdaderos Estados de Derecho. Por
encima de las diferencias del sistema legales
español y norteamericano, la realidad es que hay dos
ciudadanos que han quedado libres. En España se ha
dejado libre a un individuo que –como quedó ya del
todo probado- asesinó a varias personas inocentes.
En Estados Unidos, se ha dejado libre a un individuo
al que la fiscalía no pudo demostrar –más allá de
toda duda razonable- que cometiera tales actos de
pedofilia.
Mientras en España triunfa la
impunidad de un probado asesino, en Estados Unidos
gana la presunción de inocencia frente a cargos no
demostrados suficientemente. Mientras en España un
juez mismo atenta contra la libertad y la seguridad
de los demás ciudadanos dejando libre a un probado
asesino, en Estados Unidos el juez respeta y sigue
la decisión de un jurado que apuesta por la libertad
de los ciudadanos negando el encarcelamiento de un
individuo por no existir pruebas suficientes de su
culpabilidad.
Mientras en España el crimen derrota
al sistema judicial, en Estados Unidos se impone la
defensa de la presunción de inocencia y la necesidad
de mostrar la culpabilidad de un individuo más allá
de la duda razonable. Es posible que Michael Jackson
sea culpable de algunos de esos cargos, pero el
sistema judicial norteamericano requiere de la
existencia de pruebas irrefutables para encarcelar a
un individuo y privarle de su libertad. Por eso ha
quedado justamente libre.
No hay lugar a la duda, porque es
seguro y está probado ya en anterior sentencia
judicial, que De Juana Chaos fue el autor de esos
asesinatos. Por eso, como culpable no debiera haber
quedado libre. Tal es el lamentable Estado de
Derecho en España. Y este el ejemplo que -otra vez-
nos sirve la democracia en Estados Unidos, aunque a
algunos les irrite reconocerlo.
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