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La
Masonería en el cine: La Búsqueda
Publicado en
Asturias Liberal: 04/12/04
Se estrena ahora en España la
película ¨La búsqueda¨, protagonizada por Nicholas
Cage, producida por Jerry Bruckheimer y dirigida por
Jon Turteltaub. Hace dos semanas se estrenó en
Estados Unidos con el título ¨National Treasure¨,
con gran éxito taquillero y alcanzando el primer
puesto de ventas que llega ya a los 90 millones de
dólares. No quise entonces escribir sobre la
película por no ser crítico de cine y, sobre todo,
porque parecía justo esperar a su estreno en España
para no arruinarles la historia a los cuatro
sufridos que todavía me leen.
¨La búsqueda¨ es una historia
ficcional que entretiene al espectador y hace pasar
un rato agradable a quienes gustan de acción y
aventura. El argumento cuenta el intento de
descubrir un tesoro antiguo de la historia americana.
Nicolas Cage interpreta a Benjamin Franklin Gates,
quien lleva dedicando su vida a hallar un tesoro que
muy pocos conocen. Se trata del legendario Tesoro de
Los Caballeros Templarios, del que su su abuelo le
informa que estaba escondido en algún lugar de
América. Durante seis generaciones, los miembros de
la familia Gates habían buscado las pistas que
dejaron los Padres Fundadores de Estados Unidos y
recorrieron cada rincón del país en busca del tesoro,
pero sin éxito.
La película narra cómo el
protagonista, Ben Gates, ha conseguido descubrir la
pista definitiva que le llevará hasta el tesoro: un
mapa oculto en el reverso de la ¨Declaración de
Independencia¨ norteamericana. La existencia del
mapa llega a oídos de un gran enemigo de Gates, Ian
Howe, figura antagonista de la película y encarnada
por el actor Sean Bean. Desde este momento, el
protagonista se ve obligado a robar ese documento,
protegido por un sofisticado sistema de seguridad,
con el fin de evitar que caiga en manos de su
enemigo. Para ello, y en una frenética carrera de
acción y aventura, el progatonista cuenta con el
apoyo de un amigo experto en tecnología y de la
conservadora de los Archivos Nacionales.
De sorpresa en sorpresa y como único
medio de robar y proteger el documento más
importante de los Estados Unidos, clave del
extraordinario tesoro que esconde, el protagonista
descifra toda una serie de acertijos, códigos
secretos y mensajes ocultos que yacen en el pasado
del país. El acertado reparto, la cuidada producción,
con atractivo guión, y la excelente fotografía y
diseño hacen de esta experiencia cinematográfica una
recomendable propuesta.
Pero al margen de la entretenida
historia ficticia y el inesperado y sugerente final,
el espectador tiene aquí la oportunidad de meditar
sobre el origen de los misterios y las pistas que
forman la trama de la película. Porque detrás de la
ficción, más allá de las aventuras y los trepidantes
enigmas de ¨La búsqueda¨ se halla buena parte de la
historia de la Masonería universal. Tiene ésta
estrechos lazos con la historia de los medievales
Caballeros Templarios, historia que es hoy un área
seductora en la cultura popular, como evidencia el
éxito de esta película y la novela de Dan Brown
“El
código Da Vinci¨. De ésta el lector puede encontrar
más datos en el excelente libro ¨La revelación de
los Templarios¨ (1998), a cargo de Lynn Picknett y
Clive Prince.
Iniciada como una asociación separada
de constructores y arquitectos medievales, los
masones luego se convirtieron en una influyente
fraternidad de los mejores y más brillantes hombres
de Europa y América. De la raíz masónica de los
Padres Fundadores de Estados Unidos no cabe ninguna
duda. Ocho de los 55 firmantes de aquella ¨
Declaración de Independencia¨ de 1776 fueron masones:
B. Franklin, J. Hancock, W. Hooper, R. Stockton, M.
Thornton, G. Walton y W. Whipple. También fueron
masones 13 de los 39 individuos que suscribieron la
Constitución, entre ellos su primer presidente
George Washington. Tras él vendrían otros quince ¨hermanos¨
más en la Casa Blanca, entre ellos y sólo en el
siglo XX vale citar los nombres de William McKinley,
Theodore Roosevelt, William Taft, Warren Harding,
Franklin Delano Roosevelt, Harry Truman, Lyndon
Johnson o Gerald Ford.
La misma capital, Washington, D.C.,
fue construida de acuerdo a conceptos de desarrollo
de la Masonería, desde las formas místicas
atrológicas al trazado de edificios y puntos clave
sobre una arquitectura de escuadras y compases.
Piénsese en la simetría existente desde el ¨Lincoln
Memorial¨ al Capitolio, con el alargado ¨Washington
Monument¨ en medio y como observatorio a la Casa
Blanca, diseñada ésta por el arquitecto masón James
Hoban.
Sobre la Masonería hay muchas cosas
todavía que aprender y conocer, como ha demostrado
en estas mismas páginas Sancho Michell de Diego en
un sugerente y reivindicador artículo. Lo que
resulta interesante es observar que en Estados
Unidos, el país más libre y avanzado de la tierra,
la Masonería es bien aceptada e incluso se considera
popularmente como algo positivo, parte de una
herencia histórica y cultural. Más allá allá de la
ficción y el entretenimiento, esta película viene a
confirmarlo como prueba el rodaje en puntos
masónicos de la geografía estaduounidense, desde el
Independence Hall de Filadelfia, el Lincoln Memorial
de Washington o la Iglesia de la Trinidad de Nueva
York.
La presencia de la Masonería en el
cine no resulta algo nuevo. El interesado podrá
comprobarlo viendo películas clásicas como ¨El
hombre que pudo reinar¨ (1975), del director John
Huston y protagonizada por Sean Connery y Michael
Caine; o revisando el simbolismo de la célebre
producción ¨Los Diez Mandamientos¨ (1956), del
director Cecil B. DeMille, y protagonizada por
Charlton Heston. Y aunque desde otra posición, lo
mismo cabe decir de toda la saga de películas en
torno a Jack el Destripador, desde el Sherlock
Holmes cinematográfico de ¨Asesinato por decreto¨
(1979) dirigida por Bob Clark, a películas más
recientes y cuestionables como ¨Desde el infierno¨
(2001), protagonizada por Johnny Depp.
No son pocos los actores que a lo
largo de la historia del cine han sido miembros de
logias masónicas: Clark Gable, Glenn Ford, John
Wayne, Peter Sellers, Oliver Hardy, Harold Lloyd,
Harpo Marx, Mario Moreno ¨Cantinflas¨, Telly Savalas
por citar sólo a unos cuantos. Hasta el mismo mítico
personaje de El Zorro está lleno de reminiscencias
masónicas.
Es
por todo ello que dentro de la herencia
judeo-cristiana de nuestra civilización y dentro del
ideario liberal la Masonería tiene un espacio
innegable. Esta película pone ante nuestros ojos una
historia ficcional, pero sobre cuyos conceptos
históricos vale la pena profundizar. En la España
del siglo XX la historia de la Masonería fue una
historia lamentablemente silenciada, ocultada y
demonizada por el falso ¨contubernio judeo-masónico¨
del franquismo. Es lamentable que dicha historia
siga siendo atacada todavía hoy: desde los voceros
antimasónicos de la ortodoxia ultracatólica hasta la
errónea utilización de la Masonería por los círculos
radicales del catalanismo antiespañol para
homenajear a nefastas figuras de una historia pasada,
tan falseada como antiliberal.
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